martes, 5 de enero de 2010

Amigos y autocaravanistas

Aunque llegados por diferentes caminos, hace unos veinte años atrás entraron en nuestras vidas; unos gracias a la radioafición de banda ciudadana; otros, gracias a que la familia española se mantiene más o menos unida -primos-. Estos últimos, años antes, nos inocularon el gusanillo del campismo. No en vano viajamos con ellos por Suiza y Austria en 1986 y Bélgica, Luxemburgo y Holanda en 1990, eso sí, en tienda de campaña con los coches atestados de bultos y personas. Ellos, mis suegros y nosotros cuando éramos dos. La tercera, en 1990, se quedó en casa.



Los años pasaron y fuimos parte de la vida de todos, la radiafición se quedó atrás y el concepto de viajar cambió, debido iminentemente a las circunstancias laborales de cada uno.

Allá a principios del 2007, los LC (Larios Cruz) nos sorprenden pidiéndonos asesoramiento para comprar una AC. ¡Sorpresa mayúscula! Nuestro amigo Adolfo había convencido a nuestra amiga Maite de que las vacaciones de playa, pescaíto, siesta y niños corrteando por la playa debían pasar a la Historia familiar y ser sustituida por aquéllas en las que viajar, moverse y conocer nuevos horizontes fuera el leiv motiv de sus cortas vacaciones anuales.
Nuestra inspiración les llevó a comprar su AC .

Al menos una vez al mes, los LC se mueven por aquí y por allá, Las vacaciones estivales se han convertido en vacaciones mensuales. Su pequeño mundo vacacional les ha llevado a ver más allá de nuestras fronteras. Su horiaonte es ahora más amplio, mucho más de los que nosotros habríamos sospechados sólo tres años atrás. Enhorabuena y gracias por ser nuestros amigos.

Agosto del 2009, un mensaje llega a mi móvil mientras recorríamos Galicia: "Antonio está a punto de comprar una AC. Es un chollo y está estupenda. Perfilada y tiene 3 años" Maite nos sorprendió con la noticia. Los CCh (Antonio y Paqui), a aquéllos que pretendían esperar tres o cuatro años para hacerse con una AC, se lo habían puesto en bandeja. Tres meses después, hicimos nuestra primera ruta juntos por Hervás. Están un poco verdes, pero seguro que aprenderán rápido. Tienen alma de campistas.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Es una tremenda alegria, la que me produce, vernos juntos por esos mundos de Dios.
Cuando las amistades, empiezan por amistad... siempre serán duraderas.
Besos